17 octubre, 2019

El Helianthus tuberosus, conocido popularmente como topinambur, tupinambo, pataca, alcachofa de Jerusalén o girasol de Canadá es un tubérculo nativo de Norteamérica. Es comestible y tiene forma alargada y asimétrica, muy parecida al jengibre.

Esta especie fue cultivada por los indios americanos hace más de 700 años, mucho antes de la llegada de los europeos. El explorador francés Samuel de Champlain encontró cultivos en Cape Cod en 1605. 

El nombre tupinambo, proviene de los tupinambás, indígenas del Brasil hablantes de lenguas tupí-guaraní. Estos tubérculos fueron llevados a París en 1613 en la misma época en que se difundió el cultivo de esta planta en Francia y luego en el resto de Europa. En España su introducción en el medio, posesión, transporte, tráfico y comercio están prohibidos ya que fue incluida en el Catálogo Español de Especies exóticas invasoras por Real Decreto.

Según los expertos, esta planta posee desde la raíz a la flor extraordinarias cualidades nutricionales y curativas.

Sus principios activos destacados son la Niacina (vitamina B3) que ayuda a reducir los niveles de colesterol y ayuda al buen funcionamiento del aparato digestivo. Y la inulina que consiste en un glúcido que el cuerpo transforma en fructosa con la virtud de ser tolerable para los diabéticos.

Además de sus principios activos tiene una gran riqueza nutricional. Estas son otras de sus propiedades:

  •  Mejora el sistema inmunológico gracias a sus vitaminas antioxidantes y otros compuestos flavonoides.
  • Es diurético y combate el estreñimiento
  • Beneficia la producción de leche materna
  • Ayuda a regular el colesterol en la sangre
  • Es tonificante y depurador del organismo
  • No contiene almidón, así que es apto para diabéticos y además ayuda a regular el azúcar en sangre.
  • La harina del topinambur es apta para celíacos ya que no contiene gluten y puede sustituir a la harina convencional.
  • Sus niveles de grasa son muy bajos 

¿Cómo cocinarlo?

Hay muchas opciones para cocinar el topinambur, aquí te contamos alguna:

  • Crudo: a diferencia de las patatas, el topinambur se puede comer crudo, ya sea rallado o cortado en rodajas finas.
  • Al horno: Una vez limpios, aliñados y con un poco de sal se colocan en el horno a 170ºC  durante 30-40 minutos. 
  • Salteado: combina muy bien con otros vegetales.
  • Al vapor: cocina los trozos de tupinambo al vapor durante 10 a 15 minutos y aliña a tu gusto, incluso con perejil y limón también pueden quedar muy bien. 
  • Chips: corta rebanadas finas de topinambur y sumérgelas en aceite caliente para freír hasta que queden ligeramente doradas; escurrir sobre papel de cocina y condimentar al gusto.
  • Crema: Es una opción perfecta para combinar con otras verduras, hortalizas o incluso setas.

En nuestro curso de Lasarte: Cocina de Vanguardia, Paolo Casagrande nos cuenta en una de sus recetas como preparar una original tapa con topinambur para conseguir un menú de éxito.

 

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