22 marzo, 2016

historia mona de Pascua

Ya llega Semana Santa y con ella las recetas más típicas de esta época del año: bacalao, torrijas… y como no, ¡la mona de Pascua!

Comerse la mona de Pascua es una tradición que indica que la Cuaresma y sus abstinencias han terminado, y el huevo que suelen llevar simboliza el principio de la vida con la llegada de la primavera. Aunque hoy en día podemos encontrar monas de Pascua en casi todos los lugares de la geografía española, su origen se encuentra en la Comunidad Valenciana y Cataluña, quienes han mantenido viva esta tradición (en otras regiones, por ejemplo Asturias y Galicia, podemos encontrar versiones como el “roscu” de Pascua). El nombre de mona proviene de la munna, término árabe que significa “provisión de la boca“, regalo que los musulmanes hacían a sus señores.

La mona es la presentación de los clásicos huevos de Pascua de chocolate (aunque las versiones más actuales cuentan con cualquier tipo de figura de chocolate) con un pastel como base, o bien sobre una construcción de chocolate. Consiste en un bollo hecho de harina, huevo, azúcar y sal. El origen de esta tradición -como el de muchos dulces- no está claro, aunque en algunos escritos apuntan que pudo empezar en el siglo XV en Cataluña y Valencia, otras que en el siglo XVIII, y otras fuentes lo llevan hasta los tiempos en los que la presencia morisca estuvo en nuestro país. En el siglo XVIII, era ya el obsequio clásico del padrino a sus ahijados (una costumbre que se ha mantenido hasta hoy en día), y el número de huevos correspondía a los años de edad de los niños hasta llegar a los doce. En ese momento, tal vez como punto final de este obsequio, el número de huevos se elevaba a trece.

¿Cuándo se añaden las figuras de chocolate a la mona?

A mediados del siglo XIX, las monas pierden su sencillez inicial y su presentación se hace más complicada, enriqueciéndose con distintos adornos de chocolate. En Cataluña, la mona presenta una evolución que la hace totalmente diferente: empezó sustituyéndose el huevo de gallina por uno de chocolate, combinando la tradición local con las tradiciones de Semana Santa en Europa y -posteriormente- el huevo de chocolate adquirió otras formas (personajes de dibujos animados, animales, etc.) que se colocan encima de la tarta. La pasión por el chocolate acabó siendo la base de la mona, haciendo los pasteleros auténticas filigranas arquitectónicas con el chocolate.

Es el caso del experto chocolatero, Raúl Bernal, tal como muestra en su curso de figuras de chocolate. Bernal te enseñará todos los pasos necesarios para darle a este dulce la forma que tu quieras -desde el tipo de chocolate adecuado para cada una de tus creaciones o cómo moldearlo para crear figuras hasta cómo montarlas o darles color en la fase final- mediante diversas técnicas. Esta semana Santa, sorprende a todos con tu mona casera de la mano de uno de los pasteleros que ha revolucionado el mundo de las figuras de chocolate e imprégnate de su estilo -moderno y sin precedentes- y sus grandes cualidades técnicas.

Raúl Bernal es el creador de una de las más innovadoras técnicas para hacer figuras de chocolate en tus monas, aclamada e imitada por muchos profesionales del gremio: sustituir el molde grande que crea la figura de chocolate entera por moldes pequeños de los que salen piezas que se montan para hacer grandes figuras. Hacer tuya esta técnica te permitirá hacer combinaciones infinitas de pequeñas piezas para realizar todas las figuras de chocolate que imagines. ¡Aprovecha para aprender del mejor!

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