06 febrero, 2014

Sábado, ocho y media de la mañana en el mercado central de una gran ciudad. Esperamos encontrar abuelitas, jubilados y alguna ama de casa madrugadora. Pues sí y no. Sorprende ver que entre los primeros compradores también se encuentran mujeres y hombres jóvenes o de mediana edad y, entre ellos, auténticos gourmets y restauradores, expertos en saber escoger. Han ido al mercado para elegir productos de calidad, frescos y en su punto, los más idóneos para elaborar las recetas que tanto admiramos. ¿Así que ese es su secreto?

Torvehallerne (fuente: Flickr*)

Torvehallerne (fuente: Flickr*)

 

Para descubrirlo tenemos que levantarnos muy temprano, armarnos con un carrito y acercarnos hasta el mercado más cercano para admirar la sinfonía de colores y olores que se perciben en cualquier puesto. Es como un lienzo que cada mañana se pinta y durante el día se despinta, una obra efímera que debemos aprovechar.

La Boquería (fuente: Flickr*)

La Boquería (fuente: Flickr*)

Comprar los víveres en el mercado es un arte que tiene algo de ceremonia y un cariz romántico que hay que saber apreciar. Muchos prefieren la gran superficie comercial porqué hay que reconocer que comprar en el mercado requiere más tiempo y desde el punto de vista de la salud no existe una diferencia sustancial entre los productos de un sitio u otro. Pero si hablamos de frescura o de proximidad, el tema cambia.

Los buenos mercados, igual que los establecimientos especializados, acostumbran a ofrecer más variedad de alimentos y podemos pedir como queremos que nos preparen las raciones. Pero lo que engancha más es la relación personal que se establece con el tendero. Vivimos un momento en el que se puede comprar de todo por internet. Haces un clic y te llega a casa, ya sean rambutanes malasios, filete de buey de Kobe o queso azul Stilton elaborado en Nottinghamshire. Pero lo cierto es que seguimos siendo seres sociales, y a muchos nos gusta que nos atiendan, nos aconsejen y nos den los buenos días.

Quien sabe de mercados y de escoger es el cocinero Carles Gaig. Para él, que cada día visita el Mercado de la Boquería de Barcelona, no existen secretos ni medias verdades a la hora de elegir, “cuando ofrezco pescado fresco, es fresco de verdad” afirma al referirse al producto que sirve en su afamado restaurant. Y ya os avanzamos, desde Creative Signatures y en primicia, que en nuestro nuevo cursoEl Arte de Comprar aprenderéis a escoger los mejores productos para vuestra cocina de la mano del maestro Gaig, ¡una clase magistral que no os podéis perder!

Carles Gaig y el Arte de comprar

Carles Gaig compra en la Boquería en el curso “El Arte de Comprar” de Creative Signatures

 

Y tú ¿eres de los que se levanta temprano para ir al mercado o prefieres abastecerte en otros establecimiento?

4 Mercados tradicionales europeos que han sabido conservar su encanto y siguen tan frescos

1. La Boquería, Barcelona: El famoso establecimiento de Sant Josep de la Boqueria, en plenas Ramblas barcelonesas, se ha convertido en una de las más grandes atracciones turísticas de la cuidad por la vistosidad y colorido de sus puestos de frutas, verduras y especias.

 2. San Miguel, Madrid:  Parada obligada para los amantes de la buena comida por su vasta oferta de productos gourmet y porque además uno puede aprovechar y disfrutar de un buen tapeo y acompañarlo a base de vinos y cañas.

3. Borough Market, Londres. Data del s XI y es uno de los mercados más antiguos de la City. Entre sus más de 100 puestos podrás pasear por la historia culinaria de Inglaterra. ,

4. Torvehallerne, en Copenhague, Dinamarca. Considerado uno de los lugares de moda de la ciudad. Es perfecto para ir a comer unos bocaditos de la zona y disfrutar de la variedad de su oferta.

 

*fuente foto: Flickr – Emily Laurel  // Robert Young

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